Construir poder popular o resignarse al partido político

Asamblea Popular y Originaria “Carlos Coro Mayta”

Resulta dificultoso delimitar exactamente las coordenadas entre Movimiento social y Partido político, porque históricamente sus características no son ni han sido estáticas e inmodificables.



Estas notas resultan del trabajo de grupos en el curso de formación política: Estado, movimientos sociales y partidos políticos realizados en la ciudad de Buenos Aires en encuentros semanales a partir del 1ro. De Agosto al 17 de Octubre del 2009, coordinado por la Asamblea Popular y Originaria “Carlos Coro Mayta” de la colectividad boliviana y el Colectivo Amauta de la Argentina.
Dos fueron las preguntas disparadoras para el trabajo de los grupos y su posterior discusión colectiva: ¿Pueden los movimientos sociales (MS) sustituir a los partidos políticos (PP)? Y, ¿Es posible un gobierno de los movimientos sociales? Las “conclusiones” a las que se arribaron, sin embargo, no deben ser consideradas como algo acabado, más bien un punto de partida para seguir profundizando en la reflexión y la acción práctica.
Lo que resulta, por tanto, son inquietudes y preguntas antes que respuestas y quizas esto sea lo más provechoso en esta experiencia justamente, el poder hacerse preguntas.
Las preguntas disparadoras son, en realidad, hipótesis de intelectuales dedicados a estos temas políticos y que de algún modo y en grado variable han hecho suyos movimientos sociales que se expresan, por ejemplo, en el Foro Social Mundial de Sao Pablo. Ideas como los movimientos sociales habrían sustituido a la lucha de clases y que enh el caso boliviano, se estaría ante un gobierno de éstos. De lo que se trata en consecuencia es someter a la discusión y la crítica esas ideas.
El título de este documento trata de sintetizar la preocupación más recurrente en los participantes en la tarea de apoyar el proceso de cambio que se vive en Bolivia y América Latina, entendido como un proceso de transformaciones y búsqueda de autodeterminación y lo que sigue es un resúmen de lo que denominamos, a falta de un mejor término, conclusiones.
1. Responder a la primera pregunta plantea una cuestión previa: ¿Los partidos y los movimientos sociales son algo tan distintos y por tanto muy poco en común? La realidad es que ambos, al proponer la transformación de la realidad social, tienen objetivos comunes. Los actores que se involucran en los MS no tiene como requisito ser homogéneos ideologicamente, la única condición para ser parte de un MS es adherir al objetivo buscado, por ejemplo defender el medio ambiente. Por tanto los MS no buscan enfrentar abiertamente la cultura dominante ya que su herramienta movilizadora es partir del sentido común que percibe el cambio propuesto como una necesidad.
2. Los partidos (entendidos como partidos de clase) requieren, en cambio, de una ideología común y conciencia de que sus intereses son opuestos a los de la clase opresora y busca de manera intencionada transformar el sentido común a partir de la acción organizada de sus miembros.
3. Resulta dificultoso delimitar exactamente las coordenadas entre MS y PP, porque históricamente sus características no son ni han sido estáticas e inmodificables. Hay ejemplos de cómo movimientos de gran envergadura terminan como simples partidos políticos (el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Bolivia) y viceversa, partidos políticos que terminaron como grandes movimientos internacionales (el movimiento socialista).
Por ello, quizas sea conveniente, partir de delimitar la pregunta inicial por otra que demarque a los PP y Ms que luchan por cambiar la sociedad de aquellos que pugan por preservarla.
4. Respecto a la segunda pregunta, se podría pensar que los MS pueden acceder a ser gobiernos a condición de formar un “poder alternativo”, esto es, construcción de bases sociales con una profunda conscientización, capaz de ofrecer soluciones a los grandes temas de salud, educación, económica, tecnológica e industrialización, o sea, un programa que verdaderamente cambie la realidad social.
5. Un gobierno que no concuerde con los intereses de la burguesia irremediablemnte tiene un dilema: la confrontación en diversos grados o el acuerdo o pacto con ella.
6. Lo que queda pendiente en Bolivia, para que se haga efectivo el gobierno de los MS, es resolver el problema del poder. Esta respuesta no esta en las libros sino en la lucha permanente del pueblo. Sin embargo, hay un requisito imprensindible para resolver este problema, construir un bloque de clases hegemonizado por el pueblo que destruya el bloque dominante hegemonizado por la burguesia.
7. Algunas preguntas que no se alcanzaron a discutir son: se habla desde los gobiernos de izquierda de que son gobiernos de transición, la preguntas ¿Hacia dónde transitar? Cuestión que interpela acerca de como es ese horizonte llamado socialismo. ¿El sujeto social del cambio en Bolivia, es el “indio” ya sea como obrero, como ciudadano? Esta es una vieja discusión que probablemente haya que delimitar mejor para responderla, y sin embargo mantiene toda su pertinencia en la presente coyuntura.
8. Una última cuestión que queda planteada es ¿pueden los movimiento sociales hacer la revolución? Quizas convenga responder esta cuestión de manera provisional afirmando que no es posible ninguna revolución sin los movimientos sociales, sin que esto signifique exclusivismo o alguna primacia como sujeto de la revolución.